viernes, 6 de junio de 2014

I think you know ...

I think you know ...
I think you know I read the lips of the birds,
ignore some nest in my chest, they teach me to fly,
though they sleep at night and see my pupil brick cages.
Callan and mourn as one mourns the dead of others, listening quietly.
Many die in the night and out the tear in free flight,
not bear the reproach of man, his vomit on the ground and sleep forever.
Sometimes I think they were posing on my shoulder and whispered poems,
poems that I can not go out free support and through the window of his black pupils.
When his stiff peaks cross the chest pain is the cry of their voices, shrieking and
scream and I can not hear them because I have broken eardrums, then look.
Then the man tells me to come back from the heights, come down to earth,
then stopped to read lips and the words are transformed into trills,
then they ask me to sing anything but kiss and I can not think,
then stop flying and land on your lips and in your mouth
then when you fly out of your chest ...
then, then I think I know why you hear
the language of birds and why each song is different,
and why, how much sky in day and night, sun and moon.
Sometimes I have rosto birds and winged men.
I do not understand because I have no legs and wings; even if you have vertigo,
I know because as you know your kisses speak like birds.


Author: Rafael Luna Gomez.

y para los de casa

Creo que sabes…
Creo que sabes que leo los labios de los pájaros,
ignoras que algunos anidan en mi pecho, que ellos me enseñan a volar,
aunque ellos en la noche duerman y con mi pupila vean jaulas de ladrillo.
Callan y lloran como se llora a los difuntos de otros, en silencio escuchan.
Muchos mueren en la noche y salen por el lagrimal en libre vuelo,
no soportan la infamia del hombre, su vomito en la tierra y se duermen para siempre.
Algunas veces creo que se posaran en mi hombro para susurrarme poemas,
poemas que no podré soportar y saldré libre por la ventana de sus pupilas negras.
Cuando sus duros picos atraviesan el tórax, el dolor es el grito de sus voces, que chillan y
chillan y no consigo oírles porque me han roto los tímpanos, entonces los miro.
Entonces el hombre me dice que vuelva de las alturas, que baje a la tierra,
entonces dejo de leerles los labios y las palabras se transforman en trinos,
entonces me piden que les cante y no se me ocurre otra cosa que besarte,
entonces dejan de volar y se posan en tus labios y en tu boca
entonces cuando de tu pecho salen volando…
entonces, entonces creo saber por qué sé oír
el idioma de los pájaros y por qué cada canción es distinta,
y por qué, por qué parte el cielo en día y noche, en sol y luna.
A veces tienen rosto los pájaros y los hombres alas.
No comprendo porque tengo piernas y no alas; aunque tenga vértigo,
como no sé porque tus besos saben hablar como los pájaros.

Autor: Rafael Luna Gómez.