domingo, 6 de febrero de 2011

Presentación de Espectral

Presentación de:
Espectral.

Acudí sabiendo de antemano que la afluencia de personas que quieren a Ángel Guinda no son pocas.
También soy consciente que hay quien piensa que la nueva titulación, mención, vamos, premio, hizo algo sobre el tema, pero claro, estos son los que no han acudido a otras presentaciones de Ángel y seguramente fueron por eso.
No me gusto el cantante (me parece que es cantautor), eso si,
hizo lo que tenía que hacer, mal o bien según cada uno.
Lo bueno fue el desvío con un poeta, mientras observábamos la presentación, sonrisas entre un mismo prisma, que dará, que de hecho nos da una complicidad especial.
Que sobrio recito Ángel, me atrevo a decir que es la primera vez que no me gusto.
Espere y espere y espere lo digo otra vez y espere a que nos fuéramos a celebrar su poemario, a beber, comer, fumar a las risas, comentarios varios, conocimiento siempre vinculado a una distensión enriquecedora, en todos los sentidos y espere, fijaros si espere que casi me marcho.
Pero bueno llego el momento de ir a cenar, bien, por fin.
Por cierto cene muy bien, que tontería en fin. En la cena tuvimos varias conversaciones que claro no voy a comentar la próxima vez acudir. Bueno contaré que me daban buena ventura, si me dedicaba al teatro, al cine animándome a trasladarme a Madrid, es la segunda vez que me dicen algo en ese sentido en este mes, claro que no me veo de ese oficio, mi menos en una ciudad que no sea la mía. Forega se va a pescar, que es el río donde escribe, gran notición si matizo que se jubilará pronto.
La próxima vez no podrá decir que se tiene que marchar porque tiene que madrugar para ir al curro, así que tendrá que pensar en otra cosa, a ver si a hora lo entretenéis dándole curro sin revalorizar, gañanes.
Conocí a unas cuantas personas interesantes, artistas y poetas, alguno leí de su obra alguna cosa a otros me sonaba su nombre (perdonarme intentaré leeros).
Me sentí incomodo de copas, en alguna ocasión por la falta de tacto de otros poetas que si conocía de antes, crearon esas ocasiones, porque fueron varias, se percataron, es más forzaron dicha situación, bien por el alcohol o por la proximidad de otros que no eran de su agrado, el hecho es que me sentí defraudado por ellos, porque no se demuestra más que una actitud desagradable sin tener ninguna actitud constructiva. Los que teníamos una pinta rarísima, ¿no es así lo que de una de las poetas comento? salimos a buscar a Ángel que estaba fumando fuera, para decirle que uno de los raros lo llevaría a su casa.
Nunca dejo a un amigo solo, ¿sabéis? es una ciudad que ya no conoce. Las ultimas veces que nos hemos juntado asido un placer recogerlo en su casa, es como terminar de escuchar su poemario.

Autor: Rafael Luna Gómez.

    

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